Como perlas caen los pensamientos
en el eco.
Como deslumbrantes soles en mi
proyectan luz.
Como dulces caricias en mi desvelan
ilusiones.
Como pétalos dejan ver las espinas
en las ramas.
Como ráfagas mis emociones fluyen
sin reglas.
Como luces difuminadas sin dirección
en el ocaso.
Como laberintos finitos sin salida próxima.
Como rayos en la noche más
tormentosa.
Te mo, te mo y temo sentir que no hay inconstancia porque sé que tu sonrisa
es mi debilidad en el silencio de tus palabras, sin embargo la vida es así
simple y sin reglas, no avisa, no previene.
Un extraviado que encontró el camino en el camino lejano de otra
extraviada.
Porque tus ojos son como diapasones que rompen
mis espejos y dejan caer pequeños fragmentos cristalinos sin ningún aviso
oportuno, dejando escapar mi más grande sueño, mientras que prisionero en lo
hondo queda su antítesis que poco a poco va acercándose a la luz, sin deseo de
salir solo ser escuchado y causar caos una vez más. Mi sueño posesiona mi cuerpo, encuentra la libertad del eterno laberinto para hacerse realidad en tus ojos y por un instante tocar tu alma pero solo
llega a verla desde fuera y con ternura logra comunicarse con un lenguaje más
allá de los idiomas, más allá de las palabras, basta un abrazo para hacerlo
realidad aunque sea por un instante...
Porque una vez escuche: "Los
ojos son las ventanas del alma".

No hay comentarios:
Publicar un comentario